100 años de Ferruccio Lamborghini: el constructor de tractores que desafió a Ferrari

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2016 es un año muy importante para Lamborghini. Se cumplen cien años del nacimiento de Ferruccio Elio Arturo Lamborghini, un apasionado de la mecánica, los motores y los coches que creó su propia empresa de tractores y se hizo rico, pudiéndose permitir una vida opulenta y adquirir los coches más lujosos de la época. Sin embargo, ninguno de ellos le satisfacía plenamente. Sus profundos conocimientos de mecánica, unido a los constantes problemas con la transmisión que padecía en su Ferrari 250 GT, le llevaron a hacerle una visita especial a Enzo Ferrari en Maranello. Cuentan que Ferrari respondió a sus quejas diciendo: “La mecánica va bien, el problema es que tú eres capaz de conducir tractores, pero no un Ferrari” Esta frase fue el inicio del nacimiento de una de las marcas más prestigiosas y deseadas del mundo.

Ferruccio nació el 28 de abril de 1916 en la localidad de Renazzo, en la provincia de Ferrara, en el seno de una familia agrícola. Representaba el ideal del empresario perfecto. Era innovador, curioso, trabajador y se preocupaba constantemente por la calidad de sus productos y porque el cliente estuviese siempre contento, sin escatimar ni una lira en ello. Durante la Segunda Guerra Mundial, reparaba los vehículos militares en su destacamento y al finalizar la contienda en 1946, compró varios de esos vehículos que quedaron inutilizados y los convirtió en maquinaria agrícola. Fue el germen de la empresa Lamborghini Trattori que fundó en 1948.

En poco tiempo, la empresa se convirtió en uno de los principales constructores de vehículos agrícolas de Italia. Fue así como Lamborghini se enriqueció y empezó a llevar una vida opulenta. Comenzó a adquirir grandes coches deportivos de los años 50 y 60 como Mercedes, Lancia, Alfa Romeo, Maserati, Jaguar o Ferrari, pero siempre encontraba en ellos algún defecto, algo que no le terminaba de convencer. En especial, continuos los problemas que sufría con la caja de cambios en su Ferrari 250 GT, uno de los coches más caros y exclusivos por aquel entonces.

Cansado de que su 250 GT estuviera más tiempo en el taller de Maranello que en la calle, Lamborghini perdió la confianza en los mecánicos de Ferrari, estaba convencido de que la transmisión no era la adecuada para la potencia del motor, así que decidió quitarla y poner la de un tractor Lamborghini. Esto solucionó los problemas con la caja de cambios y fue a Maranello para comunicárselo personalmente a Enzo Ferrari. Éste, enfurecido al ver que un campesino había modificado la mecánica de su coche, pronunció la conocida frase: “¿La mecánica va bien, el problema es que tú eres capaz de conducir tractores, pero no un Ferrari?”. A lo que Ferruccio, sabiendo que no era verdad lo que decía, le respondió: “Querido ingeniero, no compraré más sus maravillosos coches. Desde ahora los deportivos me los hago yo, así estoy seguro de que van como me gusta a mí”. Seis meses después, nació la fábrica de Lamborghini Automobili en Sant’Agata Bolognese, muy cerca de Maranello.

La ubicación de la fábrica era toda una declaración de intenciones y decía mucho de la mentalidad y la forma de ser de Ferruccio. Todo esto fue posible, claro está, gracias a que disponía de una gran cantidad de recursos económicos, debido a su éxito como fabricante de tractores desde la finalización de la guerra.  Los primeros modelos fueron el 350 GT y el 400 GT 2+2, dos coches de tipo gran turismo que tuvieron un éxito discreto. Pero después llegó el Miura y supuso una auténtica revolución el concepto de lo que debería ser un coche deportivo. También fue revolucionario en la mecánica, siendo el primer coche que montaba el motor en posición trasera. El Miura tuvo varias evoluciones desde que fue presentado por primera vez en el salón de Ginebra de 1966. Aquel era el Miura P400, que montaba un motor diseñado por Giotto Bizzarrini de 12 cilindros en uve y 3’9 litros de cilindrada que desarrollaba 350 caballos. Dos años más tarde, llegó el P400 S, que aumentaba la potencia hasta los 370 caballos. Y finalmente, en el salón de Ginebra de 1971, fue presentada la última evolución del Miura, el P400 SV que llegaba hasta los 385 caballos.

El Miura fue también el primer modelo de Lamborghini en estrenar, como apellido, el nombre de un toro bravo o que estuviese relacionado con la tauromaquia, a lo que Ferruccio Lamborghini era un gran aficionado. Después del Miura, vinieron el Islero (el nombre del toro que mató a Manolete), el Espada (por la espada de los toreros), el Jarama (por la tradición taurina de la zona del Jarama) y más tarde el Diablo, el Murciélago o el Gallardo, todos ellos nombres de toros bravos indultados.

Curiosamente, el único Lamborghini en romper con esta tradición fue el sustituto del Miura, el Countach, que vio la luz en 1974, un año después de que Ferruccio lamborghini decidiera abandonar su aventura en el mundo de los coches para salvar la que era su empresa personal, la Lamborghini Trattori. La empresa había preparado un pedido de 5000 tractores que tenían como destino Bolivia. El cambio de gobierno en el país latinoamericano, unido a una serie de revoluciones y protestas sociales, propició que se anulara aquel pedido, un hecho que descuadró las cuentas de Ferruccio.  Debido a esto, a pesar del éxito que estaba cosechando, el empresario de Renazzo se vio obligado a vender la división automovilística para, así, sanear las deudas que tenía. No se podía permitir que quebrara su empresa de tractores, ya que sería como si quebrara él mismo. Unos años después, cedió también el resto de actividades que realizaba y se retiró a una vida más privada.

Los años siguientes a su retirada, la Lamborghini Automobili vivió décadas de crisis e incertidumbres, pasando por varios propietarios como Chrysler o incluso un grupo de Indonesia, hasta que en 1998 fue adquirida por Audi. Desde entonces, Lamborghini ha conocido un crecimiento extraordinario, cuyas ventas se han ido multiplicando.

En la actualidad,  Lamborghini es una marca consolidada y produce algunos de los automóviles más apreciados por los amantes del mundo del motor. Pero sin esa capacidad emprendedora, sin esa seguridad en sí mismo, sin su audacia y sin esa tenacidad que tenía Ferrucio Lamborghini capaz de desafiar a Enzo Ferrari y demostrarle que podía construir un coche mejor, hoy no existiría esta marca tan prestigiosa. 100 años después de su nacimiento, en Sant’Agata Bolognese han querido homenajear al empresario de Renazzo con el Centenario, recientemente presentado en el salón de Ginebra. Un buen homenaje para un mito, una legenda, un hombre que dedicó toda su vida a su pasión por la mecánica y los coches.

Fuentes:

-Lamborghini Miura, le origini del mito, gentemotori.it

-museolamborghini.com

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