Con cambios múltiples, los coches consumen menos. ¿Seguro?

Cambio automático de 8 relaciones de BMW. Fuente: BMW

Cambio automático de 8 relaciones de BMW. Fuente: BMW

Es cada vez más habitual ver  cajas de cambios con muchas relaciones asociadas a los motores, cajas automáticas con siete, ocho y hasta nueve marchas, sobre todo en marcas “Premium” pero también en algunas generalistas. Tenemos el famoso cambio DSG y S-Tronic del Grupo Volskwagen y Audi, el PDK de Porsche, el G-Tronic de Mercedes, todas de doble embrague  y siete relaciones. También tenemos la caja de ocho velocidades y la DKG de doble embrague y siete marchas de BMW o el cambio automático de nueve relaciones de Honda.

Muchos nos preguntamos: ¿para qué tantas marchas? La respuesta obvia para algunos es que así se reduce el consumo, ya que permite circular, sobre todo por autovía, con marchas largas a un régimen de giro bajo. Es también la tesis de las marcas, como no puede ser de otra manera. Y no es que sea mentira. Lógicamente, circular por autovía a 120 km/h en séptima marcha, a unas 2500 vueltas en lugar de 3500, en un gasolina, o a 2000 rpm o por debajo en lugar de 2500 0 3000 en un diésel, ayuda a menguar el consumo de carburante. La cuestión es si el mismo vehículo con la misma potencia pero con un cambio de seis relaciones conseguiría la misma cifra de consumos. Es decir, ¿hay una proporción directa entre más velocidades y consumos bajos? La respuesta es no. Sencillamente porque lo que hace un cambio de ocho marchas frente a otro de seis es tener las relaciones más cortas, sobre todo, las dos o tres primeras. Si no, el Honda CR-V con el motor 1.6 turbodiésel de 160 caballos y un cambio automático de nueve velocidades consumiría muy poco. Sin embargo, está en la media con sus principales rivales con cambios de menos marchas. ¿O por qué el Volskwagen Golf con el motor 1.6 TDI de 110 caballos asociado a un cambio manual de cinco relaciones ofrece un consumo casi idéntico a, por ejemplo, el Peugeot 308 HDI de 120 caballos o el nuevo Renault Megane dci de 110 caballos, ambos con un cambio manual de seis marchas ? Simplemente porque el cambio del compacto alemán tiene unos desarrollos más largos.

En los años 90 se empezaron a implantar las cajas de cambio con seis velocidades, principalmente en coches deportivos. En los años 2000 comenzó a extenderse a modelos “Premium” y también a las marcas generalistas y, finalmente, empezaron a surgir los primeros cambios de siete y ocho velocidades. Ahora tenemos la idea de que con un cambio de siete u ocho marchas, nuestro coche va a consumir menos que con cinco o seis. La sexta marcha ha ayudado, en general, a ajustar los consumos cuando circulamos por autovía pero más de seis marchas me parece excesivo y más decorativo que práctico, solamente acortan las relaciones para meter una o dos marchas más. Esto sí ayuda sin embargo a obtener una mayor aceleración, ya que al tener las marchas más cortas, la entrega de fuerza es mayor. Pero no afecta apenas a los consumos.

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