1936 BMW 328: Una máquina de carreras

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En 1936 vio la luz uno de los coches más bellos construidos en la historia del automovilismo. La década de los años 30 es una de las más convulsas y trágicas de la historia moderna. Son los años de la Gran Depresión producida por el Crack de la bolsa en 1929 en Estados Unidos, una depresión que contribuye al auge de movimientos políticos totalitarios que amenazan con derribar las democracias europeas, amenaza que se cumple en septiembre de 1939. Paralelamente, la industria del automóvil continúa desarrollándose y, a pesar del contexto económico mundial, el interés por el automovilismo, la velocidad y las carreras no mengua. Sólo el estallido de la Segunda Guerra Mundial pondrá freno a la industria automovilística.

En medio de este clima complejo, aparecen muchos vehículos, algunos muy lujosos, otros deportivos, otros de carreras que llaman cada vez más la atención de los aficionados al automovilismo. Uno de los más importantes es el BMW 328, considerado como uno de los mejores coches deportivos de la época y uno de los más rápidos. Pero, al margen de las cualidades técnicas y de los logros en la competición, el 328 es un coche muy importante en la historia de BMW porque imprimió el carácter deportivo que caracteriza a la marca bávara. Se puede decir que, con el 328, comenzó la deportividad en BMW y apareció también el primer roadster alemán.

BMW 328 roadster. Foto: forocoches.com

BMW 328 roadster. Foto: forocoches.com

Diseñado por el ingeniero Fritz Friedler, el biplaza alemán presentaba unas características muy avanzadas para la época. Estaba dotado de un bastidor tubular y un motor de seis cilindros, con cámaras de combustión hemisféricas, construido en bloque de hierro fundido y culata de aleación de aluminio, con 1.971 centímetros cúbicos y tres carburadores Solex de flujo descendente. Estaba asociado a una caja de cambios manual de cuatro relaciones y desarrollaba una potencia máxima de 80 caballos a 4.500 rpm que le permitía alcanzar una potencia máxima, nada despreciable para la época, de 155 km/h.

En un primer momento, el BMW 328 se erigió como un coche de carreras cuando nació a mediados de 1936. No sería hasta la primavera del año siguiente cuando comenzaría la producción en serie de este biplaza. En 1938 debutó en la carrera de la Mille Miglia, consiguiendo un gran triunfo en la categoría de 2 litros. Al año siguiente, se proclamó vencedor en el RAC Rally y cruzó la línea de meta en primera posición en las 24h de Le Mans en su categoría, obteniendo un quinto puesto final, por delante de rivales más potentes.

BMW 328 en la Mille Miglia 1939. Foto: supercars.net

BMW 328 en la Mille Miglia 1939. Foto: supercars.net

Pero la gran victoria, la que colmaría de prestigio a la marca bávara, fue en la carrera más difícil del mundo en la época, la famosa Mille Miglia, en 1940. BMW se presentó a la cita italiana con el 328 Mille Miglia Touring Coupé, una versión del 328 que presentaba algunas modificaciones en las líneas de la carrocería para mejorar la aerodinámica. Al volante del BMW estaban los pilotos alemanes Fritz Huschke von Hanstein y Walter Bäumer para cubrir los 1.600 km del recorrido. La superioridad del 328 fue tal que pasó en primera posición por la línea de meta en Brescia con una ventaja de 15 minutos sobre el segundo, el Alfa Romeo, imbatible hasta entonces.

BMW 328 Mille Miglia 1940. Foto: BMW

BMW 328 Mille Miglia 1940. Foto: BMW

El éxito del equipo BMW fue clamoroso y dotó a la marca de un enorme prestigio, fiabilidad y carácter deportivo que conserva hasta la fecha. Por desgracia, el inicio de la Segunda Guerra Mundial frenó el gran momento por el que atravesaba la empresa, que se vio obligada a sustituir la producción de vehículos civiles por vehículos militares y motores para los aviones nazis. Tardaría varias décadas en recuperarse y volver a la competición.

El 328 es sin duda uno de los modelos más importantes en la historia de BMW, si no el que más. Fue el coche que puso en el mapa de la competición a la marca bávara. Su éxito se debió a la conjunción perfecta de varios factores: un diseño bello y atemporal, una aerodinámica excelente, una gran ligereza, una distribución del peso ideal, un motor perfecto y fiable que ofrecía un gran rendimiento, un chasis de acero cuidadosamente afinado y una fabulosa estabilidad en carretera. Características que le permitieron ser el mejor coche deportivo pequeño fabricado antes del inicio de la guerra. Se fabricaron un total de 464 unidades, no sólo descapotables sino, también coupé, en la fábrica de Eisenach. El 328 no sólo fue uno de los automóviles más bonitos de los años 30, fue además la máquina de carreras más exitosa de Europa.

 

 

 

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